(Huancavelica, 13 de Julio de 1985) Egresada de la Universidad Nacional de Huancavelica de la Facultad de Educación, especialidad de Educación Primaria. Maestra en Gestión Educativa por la Universidad Nacional del Centro del Perú. Especialización en Líderazgo para la transformación en la Universidad San Martín. Taller de Liderazgo y Derechos Humanos con la IDEPUCP, Con diplomados en Diseño, Monitoreo y Evaluación en la PUCP. Ganadora del concurso de poesía quechua “HUK ÑIQIN HARAWIPI ATIPANAKUY “– Huancavelica 2008 y segundo puesto en concurso de poesía quechua “ISKAY ÑIQIN HARAWIPI ATIPANAKUY “-Huancavelica 2009 organizado por el programa radial “Rimarisun”, publicó la plaqueta “Ave de Cristal” el 2010.
Madre patria
Recorriendo los caminos, está la madre patria,
musitando su agonía ya pasada
en disfrazadas justicias y cuidadosas mentiras.
Están sus huellas recorriendo calles patriotas
despejadas de cualquier engaño,
y sublimes rincones de humanos rasguños
que solo fueron ilusiones
por promesas olvidadas.
Están sus pupilas
meditando la médula del libro
avivando conocimientos en heladas ignorancias
para andar filosofando.
Recorriendo los caminos, está la madre patria
cultivando florecillas de amores sobrehumanos
En espinosas praderas
donde ósculos y caricias fenecen
siendo metafísica de los sueños
y cenicientas deidades
de costumbres transformadas…

Gracias a ti me alimento de ilusiones
Es tu sonrisa que me inspira
a seguir esta travesía.
No llores niña mía,
por la madre tierra desangrada
por el llanto inocente de niños en contienda.
Canta la esperanza de alondras desgraciadas
que siguen cuajadas en el tiempo de las odas.
Ríe la codicia de los grandes pobres que gobiernas sin caricia
dominados de avaricia
con escudados de malicia.
Son tus trenzas que me gustan
por su belleza andina
en los pueblos del alma mía.
Son tus ojos que aún despiertos
lloran de alegría
recordando los tiempos que aún tejen ilusiones
que idolatran emociones.
Son tus pasos
los que sigo
buscando mi camino
pues el tiempo sin retorno
persigue a los años
añadiendo al museo eterno
números y sucesos.
Me gustan los recuerdos que cargas a diario
porque hilvanan mi camino
siendo cobijo en mis noches desoladas
porque callarme no puedo.
Aunque sean consonantes iré rompiendo el miedo
que llevo en mis adentros
abrigando los inviernos
de los días que se consumen.
Son tus facciones
dibujadas en el tiempo
recordando cada momento
que la vida no detiene su camino
dejando para el recuerdo
tropiezos descocidos
y alegrías infinitas.
No llores, niña mía,
ríe de alegría
por tu madre que te cría
y tu padre que perdura en su lucha
por nuestra madre tierra que presiente su condena.

